Como bien sabemos, empezar una nueva etapa o reto educativo es algo que produce en nosotros numerosas emociones y todas ellas muy diversas entre sí. Desde la ilusión y la alegría por seguir aprendiendo con personas que ya son profesionales dentro de este ámbito y que muchos tienen una gran experiencia y bagaje, hasta el nerviosismo y la incertidumbre de adentrarnos en un contexto nuevo y saber si vamos a ser bien acogidos o no.
En referencia a lo expuesto en la tabla anterior y tras revisar las diferentes entradas de mis compañeros en el blog, coincido al igual que ellos, en que todos o casi todos, presentamos una expectativas medio-altas de estas prácticas educativas. Los items que he marcado con el número 1 y en los cuales son los que más altas expectativas tengo son:
“Trabajar con compañeros y profesionales de forma colaborativa”, ya que en base a mi experiencia en las prácticas del curso pasado, tuve muy buena experiencia donde aprendí muchísimo de cómo se trabaja de forma colaborativa y se coordinaban los profesores con profesionales “externos” de la institución, como por ejemplo el orientador, los Ptis de refuerzo, etc.
“Encontrar un buen clima de trabajo y recibir ayuda en lo profesional”. Este ítem es otra de mis grandes expectativas, ya que el año pasado fue así y espero que este año lo vuelva a ser. Además, soy de los que piensan que un buen clima de trabajo ayuda a que todos los miembros de un centro se sientan parte de la institución y por ende tienden a remar en la misma dirección.
“Conectar afectivamente con los usuarios”. Creo que es de vital importancia este ítem, y por eso lo he marcado también como expectativa alta. Para que unas prácticas educativas queden grabadas para siempre y poder sacar el máximo de ellas, es importante conectar de forma afectiva, tanto con los alumnos (en mi caso) como con el resto de docentes del centro. Esta es la única manera que tenemos de aprender y “empaparnos” de todo, de crear redes de contacto para un futuro y de dejar huella en esos pequeños, que sin saberlo, nos van a enseñar ellos más a nosotros que nosotros a ellos.
“Conocer las funciones y/o tareas de personas y órganos de la institución”. Evidentemente, es también súper importante, aprender cómo se gestiona un centro educativo desde dentro, los roles que cada profesional desempeña, las funciones que se llevan a cabo y cómo trabajan las relaciones familia-escuela.
En definitiva, considero que mis expectativas iniciales son altas pero realistas, y esto se debe también a lo bien que me fueron mis prácticas el curso pasado. Sé que una vez que comience, el camino no será del todo fácil pero espero aprender todo lo posible tanto en lo académico como en lo profesional. Aunque son apenas dos meses y medio, espero que esta experiencia me sirva para aprender a superar nuevos retos o desafíos, me ayude a adquirir nuevos conocimientos y sobre todo me haga madurar y crecer como persona y futuro pedagogo.
¡Un saludo!
Buenas Fran.
ResponderEliminarEstoy muy contenta con que tengas las expectativas iniciales de esa forma, ya que vamos a compartir centro de prácticas y por tanto, vamos a tener que trabajar juntos.
Creo que es una experencia muy bonita, y mas tratandose del ultimo año y por la amistad que nos une, y por la que vamos a tener la oportunidad de compartir.
Considero que por lo que me han contado de la institución vamos a tener unos largos meses muy satisfactorios con respecto al ámbito laboral, ya que vamos a poder ejercer y vernos en el papel de esos orientadores, así como ayudar a todos los profesionales y alumnos para la mejora de su desarrollo.
Por último, solo me queda por comentarte las enormes ganas que tengo de empezar esta nueva aventura junto a ti, y poder vernos desempeñando nuestra profesional tanto de amigos como de compañeros de trabajo.
Es un periodo de formación muy importante. Ánimo!!
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